El apunte de hoy no trata sobre algún grupillo desconocido oculto en las tinieblas del underground más alternativo, ni sobre algún hype que lo está petando en los foros creadores de tendencias, ni sobre el último lanzamiento de algún sello experimental de vanguardia. Hoy tenemos música para todos los públicos: 20 canciones, 15 años de repertorio, 50 de tradición musical norteamericana (desde folk y country hasta el pop más empalagoso y comercial). Hoy toca lección de clase, de saber hacer, de madurez, de equilibrio. De lo que sucede cuando en un escenario se juntan seis músicos descomunales haciendo ostentación de sus poderes. Sí, yo también opino, como otros, que este género está agotado y no le queda nada que ofrecer; y que el formato canción les viene pequeño a unos músicos de este calibre (pienso en Glenn Kotche, batería, y en Nels Cline, guitarra solista); pero luego escucho lo que estos tíos hacen en "Impossible Germany" y no salgo de mi asombro. Wilco en concierto es al rock lo que Zidane al fútbol: virtuosismo, elegancia y pegada. Parece fácil.Hala pues.
P.S: recomiendo vehementemente hacerse con el dvd.
